Gracias a los nuevos procesos de fabricación y a los nuevos materiales empleados en lentes de contacto, los márgenes de la adaptación de este sistema de compensación visual es cada vez más amplio. Encontramos lentes de uso diario para niños, hasta lentes de contacto progresivas (multifocales) para personas con vista cansada (presbicia). Como material más innovador utilizamos el hidrogel de silicona, que permite un flujo de oxígeno hacia nuestra córnea casi igual que sin lente de contacto, y como consecuencia una mejor salud ocular.